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Parábolas y Cuentos
Debate

Culpa

Vírgenes
Falta de aceite,
dejó apagar la luz la virgen avara.
¡Con un suspiro,
por hacer ver que se asustaba,
hizo la oscuridad la virgen necia!
Salomé

Daniel

Las mil y una noches

Cenicienta
Vendrá en dorada calabaza
arrastrada por un tiro de ratones,
aleve, con ojos fríos y grandes,
calzada con zapatos de cristal,
a bailar el baile más hermoso.
Y a las doce,
esa es su condición,
a cubrirte la frente de ceniza.
La bella durmiente

Blancanieves
Piel de Asno
Ella dirá, si al fin, se lava.
A nadie otra quiero;
como un anillo al dedo
me viene al corazón mi Piel de Asno
Barba Azul

La zorra y las uvas
Al ver que con el salto no me alcanza,
¿seguir y pasar de largo?
¿Rendirme, cabizbajo?
¿Venir con un desplante?
¿Echarle un poco labia?
¡Para ser más ruin el cuento,
le falta al consejo, moraleja!
¡Magro consuelo me ofrece la vulpeja!
¡De ser sincero,
más me gustan las uvas si están verdes!
Pulgarcito

El patito feo

La carrera

El gato con botas

Gulliver
De seguro, que no obró de mala fe
-excusó la reina-
sobrenadando a duras penas en la orina del gigante.
Pero mejor nos hubiera ido a ambos,
de haber probado antes, el pobre necio, con un soplo.
Juanito
Una vaca,
por una mágica habichuela.
¿Qué otra cosa, creéis, es el amor...?
Hansel y Grettel
Aladino
Se quejaba amargamente el limpiabotas:
¡no se puede siquiera comparar!
¡Las lámparas mágicas traen más cuenta!
¡Frotar lámparas mágicas, sí es negocio!

Rizos de oro
¡Le echó valor Rizos de oro!
¡Acabar con la sopa del perol,
y venir a ocupar todo su lecho!
¿Quién puede venir, honestamente,
a pedirle al oso sensatez?
El flautista de Hamelin
Aquí sólo quedamos
la rata sorda y yo.
¡Tan torpe como soy,
jamás supe seguir
los pasos de una flauta!...
Inanición
Eligió morir de hambre la raposa.
¡Antes reviento -dijo-
que alabar a la urraca por un poco de queso!
El manto invisible
¡Pues no le dieron palos
al niño que gritó:
el rey está desnudo!

El lobo estepario
Es de lobos esteparios
azotarse gozoso con las espigas.
Aullar a la luna cuanto quiera.
Camino de la misa,
con un poco de suerte,
olisquear a la loba si se tercia.
Ponerse pantalones e ir al mercado.
Por dos dinares, apenas,
hacer con las ovejas buenas migas.
Test para princesas
Qué inconsciencia:
un guisante horrible
¡Y bajo un sólo colchón!...
¡Veinte que fueran!
¡Eso no hay princesa que lo aguante!
Ética
Repetid conmigo, niños:
¡por mucho que en el cuento se celebre
y nadie pida cuentas,
robar a los gigantes no está bien!
Razones

Cuento de hadas

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Elacabose
Antologia |