info@elacabose.net • Guillermo López Lacomba 

 

 

                                                                                                                                                

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ACABÓSE   

 Publicación periódica

con gacetilla literaria

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                    Vladimir Holan         

 

 

 

 

 

 

                   

 

 

 

 

 

ENCUENTRO V              

 

 

 

Detenido por una mujer a la puerta de una ciudad desconocida

 

le supliqué: DÈjame pasar, entraré sólo

 

para salir enseguida, y de nuevo entraré

 

para volver a salir tan sólo,

 

porque temo a la oscuridad, como cualquier hombre.

 

Y ella me dijo: "¡Pues yo he dejado allí

 

la luz encendida!"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                EODEM ANNO PONS RUPTUS ES

 

 

 

¡Alegría!

 

¡Ella existe, verdadera, realmente, existe!

 

Y él la sintió no como una alegría despiadada

 

que acude a nosotros con tanto ímpetu

 

que apaga nuestro inerme fuego,

 

o nos produce vértigo y entre dos destellos de ironía

 

nos trae una botella y unos zapatos que hacen danzar

 

oh no, lo que el sintió fue una serena, simple, inmotivada alegría,

 

no la confiada alegría de un instante, la entregada por siempre,

 

la del hombre que está atravesando el puente

 

y nunca más dejará de cantar…

 

Pero bastó que cayera, allí, a su lado,

 

una hoja seca derribada por el viento

 

y el puente no pudo soportar el peso…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                  A LOS ENEMIGOS

 

 

Estoy ya harto de vuestra bajeza y si aún no me he matado

 

es sólo porque no me he dado la vida

 

y porque todavía amo a alguien, porque me amo a mí mismo.

 

Podéis reír pero al águila solo un águila le ataca

 

y de Héctor herido puede compadecerse tan sólo Aquiles.

 

Ser no es fácil… Ser poeta y hombre

 

quiere decir ser selva sin árboles

 

y ver… El científico observa.

 

La ciencia sólo puede buscar la verdad a tientas;

 

Palos de ciego sí, ¡pero no alas! ¿Da czego?

 

Porque es sencillo, lo he dicho ya:

 

la ciencia consiste en probabilidades, el poeta en parábolas,

 

el gran hemisferio del cerebro

 

rechaza hasta un superpoema para pedir azúcar…

 

Al gallo le repugna la lluvia, pero eso es ya otra cosa,

 

es de noche, vosotros diríais: sexualmente maduro,

 

y la señorita tiene los pechos tan erectos

 

que podríais romper tranquilamente contra ellos

 

dos copas de aguardiente, pero eso es ya otra cosa.

 

Imaginaos un faro sobre una nave,

 

un faro flotante: pero eso es ya por completo otra cosa.

 

Y toda vuestra evolución,

 

de la estela funeraria al tallo del liquen: pero eso es ya por completo otra cosa.

 

A la nube se le revuelve el estómago, pero vosotros ni siquiera eructáis,

 

vosotros no podéis ser, ni siquiera

 

ahogados por escamas de serpiente,

 

lo que Dios ha inventado lo quiere tener bien presente,

 

para los niños y los borrachos está bien claro,

 

pero ellos no son tan insolentes como para indagar

 

por qué se empaña el espejo ante una mujer menstruante,

 

y los poetas, por amor a la vida, no preguntan

 

por qué se agita el vino en los barriles

 

cuando pasa ella…

 

Y estoy ya harto de vuestra insolencia

 

que penetra todo lo que yo quería abarcar

 

y no sabía estrechar.

 

Pero vendrá una catástrofe,

 

con la que nunca podíais soñar,

 

porque carecéis de sueños,

 

lo que Dios ha inventado lo quiere tener bien presente,

 

vendrá una catástrofe, para los niños y los borrachos está bien claro,

 

sólo del amor podría aún brotar aquí la felicidad

 

si la felicidad no fuera pasión,

 

para los niños y los borrachos está bien claro…

 

Haría falta vivir para existir,

 

pero vosotros no existiréis porque no vivís,

 

y no vivís porque no amáis

 

porque no os amáis ni a vosotros mismos, y mucho menos a vuestro prójimo.

 

Y estoy ya harto de vuestra vileza

 

y si aún no me he matado es sólo porque

 

no me he dado la vida

 

y porque amo todavía a alguien, porque me amo a mi mismo…

 

Podéis reír, pero al águila le ataca sólo el águila hembra

 

y a Aquiles herido Briseida tan sólo.

 

Ser no es fácil… Fácil sólo es la mierda…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Historia de Arcadio ... 

 

 

 

 

 

 

 

 

Antologia propia 

 

 

Los oráculos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Alcorazón quevenza

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bestiario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al fin enfrente

 

 

 

Podras amor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COLABORACIONES

 

Carmelo Sánchez Muros

 

Memorias ... 

 

 

 

 

 

 

Dante Medina

 

No me agradezcan...

 

 

 

 

 

 

 

Antología poética

 

 

*Antonio García Rodríguez

 

 

 

*Mónica velasco

 

 

 

 

 

 

Enlaces

 

 

 

Libro de visitas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

            

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vladimir Holan