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Ediciones Isla Varia
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PRÓLOGO
Estas piezas son diez ejercicios de teatro, diez retos al virtuosismo. Cada una ha sido escrita en torno a un eje de dificultad: la mímica, el acento, la memoria, la expresión corporal, la articulación, la fuerza imaginativa, la improvisación...
Ensayos de un crimen y examen de carrera: Si un actor representa todos los monólogos con éxito, y logra apropiarse de los diez personajes, puede considerarse un artista en pleno dominio de su arte.
Aunque el deseo del autor sería que se escenificaran todos, y en el orden en que están en el libreto, estos monólogos pueden representarse por separado. Yo también disfrutaría un espectáculo con diez actores, uno para cada monólogo.
Dejo a la imaginación del director y de los actores, las diversas posibilidades: hacer un montaje con cualquier número de actores del uno al diez; dividir en varios espacios teatrales el escenario; presentarlos simultáneamente e ir dando la palabra por turnos a cada personaje...
El papá y la mamá que aparecen en todos los monólogos y que dan la réplica con expresiones no verbales ─aunque tienen elementos para ser sonoras─, es posible visualizarlos en la escena con dos actores o dos muñecos vestidos para la ocasión.
En una cosa no me hago ilusiones: estos monólogos no sirven para pedir la mano de la novia ─a mí, al menos, no me sirvió ninguno─. Son juguetes teatrales que sólo sirven para reírse.
RUEGO Y PLEGARIA DEL DRAUMATURGO (QUE YA ESTÁ COMO LA MULA, ARISCO, POR ENTUERTOS QUE ANTES LE HAN ACAECIDO) A SUS CÓMPLICES EN EL MONTAJE DE ESTA OBRA:
Ruego, encarecidamente, de rodillas si es necesario, al todopoderoso y bienamado director de teatro, a los insignes y egregios e ínclitos y sublimes actores, en nombre de la honra y la memoria de su santísima madre que les dio la vida, que de ninguna manera por razón ninguna cambien y/o modifiquen o alteren, intervengan, corten, pongan o quiten, ni siquiera una coma de mi texto, una interjección, un signo de la gramática, ni una vocal y ni una consonante, que a mí harto me costó parirlos así como están, sangre verbal como son de mí mismísimo: hijos sintácticos feúchos o apuestos, sustantivas hermosas y calificativas bellas, adefesios de la fonética y alebrijes de la prosodia, son míos, nacidos del ADN de mi cuerpalma, de mi sensiligencia, los que, habiéndose engendrado de mí, por hijos los tengo, y cualquier daño que se les hiciere me heriría a mí.
A cambio, amigos míos, les ofrezco mi agradecimiento en sustantivos, mi cariño en adjetivos, y mi corazón en verbos.
1-Desmerecidamente si usted me lo permite 
2. En realidad, soy un buen partido, señor 
3. Yo soy un caballero, y acato las reglas
4. Aliviánense, ¿A poco no agarran la onda? 
5.A decir verdad, ni yo mismo me entiendo
6. Me va mal en la vida, señores, pero soy muy educado
7. Que dice mi mamá que... 
8. Yo creo en la autoridad de los padres, ay donde la ven-
9. Ella me quiere tal como soy
10. Ya ni la visita agradecen

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